miércoles, 9 de junio de 2010

Socialismo científico

Marxismo:
Desde lo material, que es lo que determina la conciencia de la persona.
“Y lo que decimos aquí de la naturaleza ... es aplicable igualmente a la historia de la sociedad...
y en general, a todas las ciencias que se ocupan de las cosas humanas... descubrir las leyes generales del movimiento que se imponen como dominantes en la historia de la sociedad humana.”

Socialismo científico utilizado por Marx para la historia de la humanidad también conocido como materialismo histórico.
Materialismo histórico: ... en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones, necesarias e independientes de su voluntad: relaciones de producción que corresponden a una determinada fase del desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el progreso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social, es lo que determina su conciencia...”

Relaciones de producción: Son las relaciones o las posiciones que los hombres adoptan en el proceso productivo, es decir las clases sociales. Se dan a través de la división del trabajo.

Las fuerzas productivas serían tres: la naturaleza, los instrumentos de producción (utensilios, herramientas, máquinas) y el hombre.

Modo de producción es “el modo como los hombres producen sus medios de vida depende, ante todo, de la naturaleza misma de los medios que tiene disponibles y que trata de reproducir. Este modo de producción, es un determinado modo de actividad de los individuos, un determinado modo de manifestar su vida... por tanto, lo que los hombres son coincide, por consiguiente, con su producción; tanto con lo que producen, cuanto con el modo como producen. Lo que los individuos son, depende, de las condiciones materiales de su producción. Esta producción sólo aparece al multiplicarse la población; presupone un intercambio entre los individuos; la forma de este intercambio se halla, determinada por la población.*

Las relaciones de producción, las fuerzas de producción y el modo de producción junto con las formas de producción que constituyen la manera o el medio en que una sociedad produce los elementos que necesita para la vida. (ejemplos: la caza la agricultura, la industria) formaran la infraestructura.
* Existen para Marx 5 modos de producción a lo largo de la historia: comunismo primitivo, esclavismo, feudalismo, capitalismo y comunismo.

Teorías económicas: a) Plus Valía: “...sobre y por encima de las horas necesarias para reponer su salario o el valor de su fuerza de trabajo, el obrero trabaja otras horas... que llamaré de plus- trabajo, y este plus-trabajo se traducirá en plus-valía y en un plusproducto...” “Es el empresario capitalista quien extrae directamente al obrero esta plus-valía, cualquiera sea la parte de ella que se reserve. Por eso la relación entre empresario capitalista y el obrero asalariado, es la piedra angular de todo el sistema angular de todo el sistema del salariado y de todo el régimen actual de producción.

b) Concentración de capital: La expropiación de los antiguos propietarios privados, cobra forma nueva.
Ahora ya no es el trabajador el que gobierna su economía... el que debe ser expropiado.... sino capitalista que explota a numerosos obreros. “esta expropiación se lleva a cabo por el juego de leyes inmanentes de la propia producción capitalista, por la concentración de capitales. Un capitalista devora a muchos otros.
La burguesía es la clase de los capitalistas modernos. “La moderna sociedad burguesa, que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase. Únicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresión, las viejas condiciones de lucha por otras nuevas...” “Nuestra época se distingue por haber simplificado las contradicciones de clases. Todas la sociedad va dividiéndose cada vez más... en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado.

Teorías sociales: a) Lucha de clases: “... la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días, es la historia de las luchas de clases. Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes.

b) Teoría del Estado: “El poder político no es, en rigor, más que el poder organizado de una clase para la opresión de la otra”. “Al mismo tiempo que el progreso de la industria moderna ampliaba e intensificaba el antagonismo de clase entre el capital y el trabajo, el poder del estado asumió cada vez más el carácter de poder nacional del capital sobre el trabajo, de fuerza pública organizada para esclavizar a la sociedad, de máquina del despotismo de clase”. El estado además forma junto a la organización social, las leyes, instituciones, doctrinas que forman la superestructura, que en determinado momento no corresponde con la infraestructura es decir se contradicen las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

c) Sociedad futura: Engels, que se ha destacado en la formulación de estos temas, expresa: “La sociedad que organizará de nuevo la producción sobre la base de una asociación libre e igualitaria de los productores, desterrará a toda la máquina del Estado al lugar que será entonces más adecuado para ella, al museo de antigüedades, junto con la rueca y el hacha de bronce”.
d) Carácter de revolución: ...El movimiento proletario es el movimiento independiente de la inmensa mayoría en provecho de la inmensa mayoría... El proletariado, capa inferior de la sociedad actual, no puede levantarse, no puede enderezarse, sin hacer saltar toda la superestructura formada por las capas de la sociedad oficial.

e) Dictadura del proletariado: ...el primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia...”. “El proletariado se valdrá de su dominación política para ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas...
Otros conceptos: La fuerza del trabajo. “... lo que el obrero vende no es directamente su trabajo, sino su fuerza de trabajo, cediendo al capitalista el derecho a disponer de ella. ¿Qué es la fuerza de trabajo? La fuerza de trabajo de un hombre existe pura y exclusivamente en su individualidad viva. Para poder desarrollarse y sostenerse, tiene que consumir una determinada cantidad de artículos de primera necesidad... pero... al igual que la máquina, se desgasta y tiene que ser sustituido por otro; (por lo tanto) además de los artículos requeridos para su propio sustento, necesita otra cantidad para criar determinado número de hijos, llamados a reemplazarle y a perpetuar la estirpe obrera.

El trabajo enajenado. El trabajo en el cual se enajena el hombre es de autosacrificio, de mortificación... El carácter externo del trabajo, respecto del obrero, aparece en el hecho de que no es suyo, sino de otra persona; no le pertenece a él, que él mismo no se pertenece a sí, sino a otro... la actividad del obrero no es espontánea, pertenece a otro; es al perdida de su yo.”

sábado, 5 de junio de 2010

Revolución industrial

FACTORES DE LA INDUSTRIALIZACIÓN BRITÁNICA

"Examinad nuestra situación, considerad la ventaja que Dios y la naturaleza nos han dado, y el destino que se nos promete. Nos encontramos en los confines de la Europa occidental, en el principal punto de unión entre el viejo y el nuevo mundo. Los descubrimientos de la ciencia, los progresos de la navegación, nos han colocado a menos de diez días de Nueva York. En relación a nuestra población y a la superficie de nuestro país, tenemos una extensión de costas superior a las de cualquier otra nación, lo cual nos asegura la hegemonía y la superioridad en el mar. El hierro y el carbón, esos nervios de la producción, nos proporcionan en la gran competición de la industria una ventaja sobre nuestros rivales. Nuestro capital sobrepasa en mucho al que ellos disponen (...) Nuestro carácter nacional, las instituciones libres que nos administran, nuestra libertad de pensamiento y de acción, una prensa sin cortapisas que difunde todos los descubrimientos y todos los avances de la ciencia, se combinan con nuestras ventajas naturales y físicas para colocarnos a la cabeza de las naciones que se benefician del libre intercambio de sus productos. ¿Es entonces éste el país que se sustraerá de la competencia?"

Discurso de Sir Robert Peel al Parlamento, 16 de febrero de 1846.


LA REVOLUCIÓN AGRÍCOLA


"Lo que habitualmente se conoce como Revolución Agraria (o Revolución Agrícola) es un fenómeno que se origina en Gran Bretaña en el siglo XVIII y a partir de entonces se extenderá por otras zonas del mundo. Es una revolución porque sucedió una transformación radical en casi todos los ámbitos de las actividades agroganaderas. Desaparece el barbecho, fundamentalmente a causa de las nuevas rotaciones de cultivo. De alguna manera, la desaparición del barbecho implica que se dispone de más tierra lo que se refleja en una aumento de la producción. La rotación de cultivos hace crecer además la gama de productos disponibles, parte de los cuales serán usados como alimento para una ganadería en expansión. Además se registra una tendencia al aumento del tamaño medio de las explotaciones como resultado de los cercamientos. Con esto se hará posible una gestión más eficaz de la tierra alejándose de los condicionantes impuestos por la tradición en los llamados campos abiertos. También es destacable la utilización de nueva maquinaria, la selección de semillas y el surgimiento de nuevas variedades ganaderas por medio de la cría selectiva. Con todas estas transformaciones la agricultura supera su tradicional orientación hacia el autoconsumo, para convertirse en una actividad que produce excedentes comercializables que permitirán un crecimiento enorme de la población en general, y de la población urbana en particular."

LAS CRISIS DE SUBSISTENCIA

"Sabemos ciertamente que la miseria actual ha producido un número tan grande de pobres que se cuentan tres mil en la ciudad y en sus alrededores. Todas las calles resuenan con sus gritos lamentables. El trigo (...) todos los días se encarece.
Los pobres del campo parecen esqueletos desenterrados; el pasto de los lobos es hoy el alimento de los cristianos, porque cuando poseen caballos, asnos y cualquier otro tipo de animales muertos o ahogados se alimentan de esta carne corrompida que les hace morir más que vivir.
(...) De verdad, no hay ningún día en que no se encuentren pobres muertos de hambre en sus casas, en las calles o en los campos; nuestro capellán acaba de enterrar uno que ha encontrado en el camino."
Carta de la Superiora de las Carmelitas de Blois a una dama de París (1662)

RECHAZO DE LOS OBREROS A LAS MÁQUINAS

“La invención y el uso de la máquina de cardar lana, que tiene como consecuencia reducir la mano de obra de la forma más inquietante produce (en los artesanos) el temor serio y justificado de convertirse, ellos y sus familias, en una pesada carga para el Estado. Constatan que una sola máquina, manejada por un adulto y mantenida por cinco o seis niños realiza tanto trabajo como treinta hombres trabajando a mano según el método antiguo (...). La introducción de dicha máquina tendrá como efecto casi inmediato privar de sus medios de vida a gran parte de los artesanos. Todos los negocios serán acaparados por unos pocos empresarios poderosos y ricos (...). Las máquinas cuyo uso los peticionarios lamentan se multiplican rápidamente por todo el reino y hacen sentir ya con crueldad sus efectos: muchos de nosotros estamos ya sin trabajo y sin pan.”
Extraído del Diario de la Cámara de los Comunes, 1794


EL ORIGEN DE LOS FERROCARRILES


"Al principio los ferrocarriles (nombre no muy adecuado pues en sus comienzos los raíles no estaban hechos de hierro, sino de madera) como también pasó con los canales estaban relacionados exclusivamente con la minería del carbón. Cuando el carbón comenzó a ser usado en enormes cantidades para el consumo doméstico e industrial, uno de sus inconvenientes era como transportarlo de las minas hasta los ríos. Primero se pensó en raíles de madera donde un caballo tirando de un vagón podía transportar tanto como veinte caballos tirando de un carro sobre una carretera.
Un paso importante en la evolución de los ferrocarriles se dio cuando se inauguró el ferrocarril entre Croydon y el río Támesis. Era un ferrocarril público sin relación con las minas de carbón, y los usuarios eran los encargados de aportar sus propias vagonetas que eran arrastradas por caballos, mulos y burros. La compañía no era propietaria de las vagonetas, sino que este ferrocarril tenía una concepción semejante a la de los canales, en los cuales la compañía construía el canal y los usuarios tenían que poner su propia barcaza y abonar una tarifa a la compañía propietaria del canal. Estos nuevos ferrocarriles hicieron ver que las posibilidades de estos podían ir más allá del transporte de carbón.
Después llegó la línea ferroviaria de Stockton a Darlington abierta en 1825: estaba habilitada con vagones para mercancías y con coches para pasajeros. Al principio se consideró utilizar caballos, pero la compañía fue convencida por George Stephenson para utilizar locomotoras a vapor..."

EL TRABAJO INFANTIL

"Trabajo en el pozo de Gawber. No es muy cansado, pero trabajo sin luz y paso miedo. Voy a las cuatro y a veces a las tres y media de la mañana, y salgo a las cinco y media de la tarde. No me duermo nunca. A veces canto cuando hay luz, pero no en la oscuridad, entonces no me atrevo a cantar. No me gusta estar en el pozo. Estoy medio dormida a veces cuando voy por la mañana. Voy a escuela los domingos y aprendo a leer. (...) Me enseñan a rezar (...) He oído hablar de Jesucristo muchas veces. No sé por qué vino a la tierra y no sé por qué murió, pero sé que descansaba su cabeza sobre piedras. Prefiero, de lejos, ir a la escuela que estar en la mina."
Declaraciones de la niña Sarah Gooder, de ocho años de edad. Testimonio recogido por la Comisión Ashley para el estudio de la situación en las minas, 1842

LAS CONDICIONES SANITARIAS EN LAS FÁBRICAS

"Tuve frecuentes oportunidades de ver gente saliendo de las fábricas y ocasionalmente atenderles como pacientes. El pasado verano visité tres fábricas algodoneras con el Dr. Clough de Preston y con el Sr. Baker de Manchester y no fuimos capaces de permanecer diez minutos en la fábrica sin empezar a jadear por falta de aire. ¿Cómo es posible que quienes están condenados a permanecer ahí doce o catorce horas lo soporten? Si tenemos en cuenta la temperatura del aire y su contaminación no puedo llegar a concebir como los trabajadores pueden soportar el confinamiento durante tan largo periodo de tiempo."

Declaraciones efectuados por el Dr. Ward de Manchester en una investigación sobre la salud en las fábricas textiles en marzo de 1.819

UNA DEFENSA DE LAS MÁQUINAS

"En las manufacturas de la lana, la máquina cardadora, la máquina hiladora y la lanzadera volante han reducido el trabajo manual en un tercio, y cada una de ellas en su primera introducción provocó la alarma de los trabajadores, a pesar de que todas han contribuido a mejorar los salarios y a incrementar el comercio, hasta el punto de que si se intentase hoy privarnos de su uso, no hay duda que toda persona relacionada con este negocio debería defenderlas.
Partiendo de estas premisas los empresarios abajo firmantes, pensamos que es un deber hacia nosotros mismos, a la ciudad de Leeds y en general al país entero, declarar que protegeremos y apoyaremos el libre uso de cualquier mejora propuesta para el sector textil por todos los medios legales a nuestro alcance (...)"

Petición elevada por los empresarios textiles de Leeds en defensa de las máquinas.
J. F. C. Harrison, Society and Politics in England, 1780-1960 (New York: Harper & Row, 1965), pp. 72-74.

ACCIDENTE FERROVIARIO EN 1830

"El Sr. Huskinsson se había bajado de la carroza y estaba de pie al otro lado de la carretera junto a la cual se veía surgir rápidamente la locomotora “The Rocket”. En ese momento el Duque de Wellington, cuya amistad con el Sr. Huskinsson se había enfriado un poco, hizo una señal de reconocimiento y le tendió la mano. Se dieron un rápido pero amistoso saludo, y antes de que hubiesen soltado sus manos se oyó un grito entre los transeúntes: “¡Apártese, apártese!”. Agitado y confuso el Sr. Huskinsson intentó rodear la puerta abierta de su carruaje (...), pero al hacerlo fue golpeado por “The Rocket” cayendo con una pierna doblada sobre el raíl. La pierna resultó destrozada en el acto. Sus primeras palabras al ser levantado fueron “voy a morir”, que desgraciadamente resultaron ciertas, puesto que falleció esa misma tarde en la casa parroquial de Eccles. En aquellos días se comentó como algo digno de mención que la locomotora "Northumbrian", conducida en persona por George Stephenson, transportó el cuerpo herido del desventurado caballero a una distancia de unos 25 kilómetros en 25 minutos, esto es a la velocidad de 60 kilómetros por hora."
Samuel Smiles: George and Robert Stephenson.

LOS CERCAMIENTOS DE TIERRAS Y SUS CONSECUENCIAS

"La agricultura tradicional implicaba que los campesinos cultivaban varias “tiras” en diferentes campos. Cultivos de trigo y cebada eran sembrados en rotación anual con la tierra dejada en barbecho cada tres años para su recuperación. Los campesinos compartían tras la cosecha las tierras en común y tenían derecho a extraer turba, madera, forraje y a dejar pastar a sus animales. El sistema era ineficiente. La tierra en barbecho y la siembra a voleo suponían un despilfarro. La ausencia de cercas suponía la extensión del número de enfermedades. Las epidemias y la falta de forraje en invierno se traducían en una ganadería pobre. Las innovaciones se retrasaban porque cualquier cambio necesitaba de aprobación unánime.
Varios factores contribuyeron a la revolución agraria: las guerras contra los franceses (1793-1815) aceleraron la revolución al incrementar la demanda de alimentos, hizo subir los costes, los arriendos y los salarios y produjo escasez de mano de obra. La necesidad de ahorrar mano de obra condujo a numerosas patentes de sembradoras, cosechadoras, trilladoras (...)
El crecimiento de las ciudades llevo a la especialización de cultivos. Resultaba viable para un campesino concentrarse en exclusiva en la producción de leche o de carne de vaca para el suministro de toda una ciudad (...)"
Leonora Ritter: Agricultural Changes.


Documentos sobre la Revolución industrial


"Creo poder honradamente sentar los dos postulados siguientes:
• Primero: el alimento es necesario a la existencia del hombre.
• Segundo: la pasión entre los sexos es necesaria y se mantendrá prácticamente en su estado actual.
Estas dos leyes, que han regido desde los tiempos más remotos del conocimiento humano, aparecen como leyes fijas de la naturaleza, y no habiéndose jamás observado en ellas el menor cambio, no tenemos razón alguna para suponer que vayan a dejar de ser lo que hasta ahora han sido, salvo que se produjera un acto directo de poder por parte del Ser que primero ordenó el sistema del Universo y que por el bien de sus criaturas continúa ejecutando, conforme a leyes fijas, todas sus diversas operaciones.
Considerando aceptados mis postulados, afirmo que la capacidad de crecimiento de la población es infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir los alimentos para el hombre.
La población, si no encuentra obstáculos, aumenta en progresión geométrica. Los alimentos tan sólo aumentan en progresión aritmética. Basta con poseer las más elementales nociones de números para poder apreciar la inmensa diferencia a favor de la primera de estas dos fuerzas. "
Robert Malthus, Primer Ensayo sobre la población. Londres 1789



Federico Engels, 1845 relata lo que había escuchado de un pastor sobre la miseria que se vivía en Londres :
"No es extraño encontrar en una sola habitación de 10 a 12 pies2 a una hombre, su señora, cuatro a cinco niños y en ocasiones también al abuelo y la abuela. En ella trabajan, comen y duermen. "



En un informe del parlamento inglés de 1833 se reproduce el relato de un niño.
"Aquí he trabajado durante 2 años, ahora tengo 14 años y trabajo 16 ½ horas diarias. Hace poco estuve enfermo y pedí permiso para terminar de trabajar a las 8 de la noche y me dijeron, que si me iba, no tenía para qué volver. "



"Estas infelices criaturas no tienen el placer de respirar aire fresco, andan mal vestidas, mal alimentadas y viven su juventud en medio de la pena y la miseria. Caras pálidas, ojos opacos e irritados, vientres hinchados, mejillas abultadas, labios y aletas de la nariz hinchadas, bocio en el cuello, erupciones malignas en la piel y ataques de asma los distinguen en cuanto a su salud de otros niños del mismo estrato social que no trabajan en las fábricas. Su formación en cuanto a los modales y el intelecto no se encuentra en menor abandono."
Informe sobre el trabajo infantil en la zona industrial del Rin



"Visto Coketown desde lejos, con semejante tiempo, yacía amortajado en una neblina característicamente suya, que parecía impermeable a los rayos del sol. Se advertía que allí dentro había una ciudad, porque era sabido que sin una ciudad no podía existir esa mancha oscura sobre el panorama. Un borrón de hollín y de humo que unas veces se inclinaba confusamente en una dirección y otras en otra; que unas veces ascendía hacia la bóveda del cielo y otras reptaba sombrío horizontalmente al suelo (...) una masa densa e informe, cruzada por capas de luz que ponían únicamente de relieve amontonamiento de negrura ".
Charles Dickens, Tiempos difíciles


"Si se nos pidiera que caracterizáramos con una sola palabra esta edad que es la nuestra, estaríamos tentados de definirla no como la edad heroica, o religiosa, o filosófica, o moral sino, sobre todo, como la edad mecánica. Nuestra época es la de la máquina en toda la amplitud del término...Nada se hace directamente o a mano; todo se hace regularmente y según un plan prefijado ...
Thomas Carlyle, Sign of the Times


"Un tejedor manual muy bueno, de 25 a 30 años de edad, podría tejer por semana dos piezas de nueve octavos de tela de camisa, de 24 yardas de longitud cada una, y de una trama de cien hilos por pulgada; siendo el peine del paño un Bolton 44, y la urdimbre y trama de 40 madejas por libra.
En 1823, un tejedor de 15 años que atendiera dos telares mecánicos, podría tejer siete piezas semejantes en una semana.
En 1826, un tejedor de 15 años, al frente de dos telares mecánicos, podría hilar por semana doce piezas semejantes; ya algunos podrían hacer hasta quince.
En 1833, un tejedor de 15 a 20 años, ayudado por una niña de unos 12, al frente de cuatro telares mecánicos, podría hilar en una semana dieciocho piezas de este tipo; y algunos pueden llegar hasta veinte."
E. Baines , History of the cotton manufacture in Great Britain (1835),


"La pronta expansión de Gran Bretaña se debió a cuatro factores:
La seguridad: el carácter insular del país que no ha sufrido ninguna revolución política desde el siglo XVII y ha estado al abrigo de revueltas e invasiones. La unidad del mercado interior que se produjo muy pronto gracias a la ausencia de obstáculos institucionales y gracias al bajo precio de los transportes marítimos y fluviales. La fuerza del mercado, es testimoniada por el alza de los precios agrícolas hasta 1812 y el bienestar de las clases medias en las ciudades. Finalmente, Inglaterra se ha beneficiado constantemente de la extensión de sus mercados exteriores, de donde ha importado cantidades crecientes de géneros alimenticios y de materias primas que han sido una fuente de rentas para sus proveedores y para sus clientes."
M. Levy-Leboyer: Les processus d'Industrialisation: le cas de la France et d l'Angleterre,
Revue Historique, 1968, pp. 281-298


"El progreso más importante en las facultades productivas del trabajo, y gran parte de la aptitud, destreza y sensatez conque ésta se aplica y dirige, por doquier, parecen ser consecuencia de la división del trabajo...
Tomemos por ejemplo...la manufactura de alfileres. Un obrero que no haya sido adiestrado en esta clase de tarea y que no esté acostumbrado a manejar la maquinaria que en él se utiliza, por más trabaje, apenas podría hacer un alfiler al día, y desde luego no podría confeccionar más de 20. Pero dada la manera como se practica hoy día la fabricación de alfileres, no sólo la fabricación misma constituye un oficio aparte, sino que está dividida en varios ramos, ....Un obrero estira el alambre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en trozos iguales, un cuarto hace la punta, un quinto obrero está ocupado en limar el extremo donde se va a colocar la cabeza: a su vez la confección de la cabeza requiere de 3 operaciones distintas, las cuales son desempeñadas en algunas fábricas por otros tantos obreros diferentes....
He visto una pequeña fábrica de esta especie que no empleaba más que 10 obreros.... A pesar de que eran pobres y, por lo tanto, no estaban bien provistos de la maquinaria debida, podían cuando se esforzaban, hacer entre todos, diariamente, unas doce libras de alfileres. En cada libra había más de 4000 alfileres de tamaño mediano. Por consiguiente, estas 10 personas podían hacer cada día, en conjunto, más de 48.000 alfileres, cuya cantidad, dividida entre 10, correspondía a 4800 por persona....
Este aumento considerable de la cantidad de productos que un mismo número de personas puede confeccionar, como consecuencia de la división del trabajo, procede de tres circunstancias distintas: primera, de la mayor destreza de cada obrero en particular; segunda, del ahorro de tiempo que comúnmente se pierde al pasar de una ocupación a otra, y por último, de la invención de un gran número de máquinas, que facilitan y abrevian el trabajo, capacitando a un hombre para hacer la labor de muchos...."
Adam Smith, La riqueza de las Naciones, 1776.


"Hasta hace doce años, no había en ninguna ciudad una reglamentación del pavimentado y alcantarillado: tal era el caso incluso de Manchester que en 1831 contaba con más de 142.000 habitantes; la vergonzosa condición de las calles y alcantarillas cuando la invasión del cólera, sin duda la habrán conocido a través del valioso informe del doctor Kay. Actualmente la pavimentación de las calles progresa rápidamente en todas las direcciones y se presta una gran atención a los desagües.
Manchester no tiene una ordenanza de edificación, y de aquí que con la excepción de ciertas calles centrales a las que afecta la de policía, cada propietario construye como quiere. Casuchas con o sin sótanos, amontonadas fila tras fila, surgen en muchas partes, pero especialmente en Manchester, donde la tierra vale más que en otras ciudades. Con procedimientos como éstos las autoridades no pueden intervenir. Una fila de casuchas puede estar mal saneada, las calles llenas de baches, rebosantes de agua estancada, receptáculo de gatos y perros muertos, sin que nadie halle solución. El número de viviendas en sótanos.... es muy grande en todos los barrios de la ciudad.
La alimentación es cara, el trabajo escaso, y los salarios en muchos empleos muy bajos; en consecuencia, como podíamos esperar, la enfermedad y la muerte están causando estragos...."Report of the Committee on Health of Towns (1840)
“En la manufactura y en el oficio, el obrero se sirve de las herramientas; en la fábrica sirve a la máquina. En los dos primeros casos el movimiento del medio del trabajo dimana del obrero, mientras que en el último es el obrero quien tiene que seguir el movimiento. En la manufactura los obreros son miembros de un mecanismo vivo. En la fábrica existe un mecanismo independiente de ellos al cual se incorporan como secuela viva. "El triste tormento de un trabajo infinito, que repite siempre el mismo proceso mecánico, se asemeja al trabajo de Sísifo. El peso del trabajo cae, lo mismo que la roca, constantemente sobre el obrero extenuado. “El trabajo mecánico, a la par que mantiene en tensión extrema el sistema nervioso, coarta el juego del sistema muscular y cohíbe toda actividad corporal y espiritual. El mismo alivio de trabajo se convierte en instrumento de tortura, puesto que la máquina no libera al obrero del trabajo, sino que vacía el trabajo de contenido."
Carlos Marx: El Capital.


Por la llegada del tren...
"la vida diaria se vio afectada: los periódicos llegaron a lugares más lejanos, el popular porte de correo de un penique, en 1840, no hubiera existido si dos años antes no se hubiese autorizado que los trenes transportaran el correo. Las estaciones ofrecieron nuevas diversiones en sus interiores; una de ellas fue la librería: "El ferrocarril ha hecho que se duplique el número de libros publicados", escribió uno de los primeros pasajeros victorianos. Miles de litros de leche llegaban frescos a las ciudades cada mañana. Los huertos ya no tuvieron que estar en la entrada de las ciudades; se alejaron, dejando sus viejos y costosos terrenos libres para la urbanización. Uno de los mayores cambios se advirtió en la aparición de los suburbios..."
Reader's Digest, Hábitos y costumbres del pasado


"Una de las mayores ventajas del telégrafo era la velocidad conque las noticias podían recabarse y difundirse. El diario londinense The Times equiparó el cable transatlántico con la llegada de Colón al Nuevo Mundo, aunque al mismo tiempo, el editor advirtió a los reporteros: "Los telégrafos son para los hechos: los comentarios deben enviarse por correo." El telégrafo revolucionó el periodismo. Hacia 1860, más de 120 diarios en Inglaterra recibían telegráficamente, y día a día, las noticias del parlamento. La agencia noticiosa con sede en Londres, cuya matriz Julius Reuter fundó primero en Alemania, envió noticias del exterior a los diarios de todo el país. Otra innovación del telégrafo fue crear profesiones como corresponsal extranjero de guerra, periodistas que, desde el lugar de los hechos, enviaban las noticias tan pronto como sucedían, en vez de que el proceso tomara semanas o meses."

Consecuencias de la revolución industrial:

Largas horas de trabajo, bajos salarios, condiciones habitacionales lamentables, trabajo de mujeres y niños, contaminación, enfermedades, malas condiciones de higiene en la ciudad, etc.

Intentos de solución a través de la unión del obrero:

Mutualismo, Sociedades de Resistencia, Ludismo, Trade Unions, Asociación.

“La necesidad de asociarse.
Los obreros de distintos gremios se quejan de la insuficiencia de sus salarios para satisfacer sus necesidades(...). Los unos discuten la legitimidad de nuestras reclamaciones y aconsejan a nuestros burgueses, con alegría de corazón, que rechacen despiadadamente nuestras exigencias; los otros nos dicen que tengamos paciencia, como si se tuviese tiempo para esperar cuando se tiene hambre. Nosotros, los que sufrimos, no contamos más que con nosotros mismos; sentimos el mal, busquemos un remedio inmediato y eficaz; apliquémoslo. Yo creo que lo encontraremos en la asociación (...). es preciso, pues, un lazo que nos una, una inteligencia que nos gobierne; es preciso una asociación. Así, el primer paso es la formación de un cuerpo compuesto de todos los trabajadores del mismo oficio; dar a ese cuerpo una administración que los gobierne, una comisión que discuta con los patrones los intereses del gremio o que reciba de manos de los consumidores, la labor por realizar y la distribuya a los asociados(...).
A una señal dada por ella, todos los obreros abandonarán sus talleres y suspenderán el trabajo para obtener de los patrones el aumento del precio reclamado(...). Pero no habréis alcanzado el objetivo que os proponéis si no procuráis formar una asociación de todos los gremios.”
“En el otoño de 1829 y bajo la inspiración del obrero irlandés John Doherty, se organiza la Unión de los Hilanderos de Algodón de Manchester, la Unión General de Hilanderos y Tejedores a Destajo de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Doherty después del fracaso de la huelga de hilanderos de la cuidad de Ashton-under-Lyne, afirma: “Ha quedado demostrado que ninguna unión de un oficio particular puede resistir los esfuerzos asociados de los patrones de esa industria particular: es preciso tratar de agrupar a todos los oficios”.

Oposición de la burguesía y los terratenientes:

En 1790, ya producida la revolución francesa, el gobierno aprobó una resolución por la que concedía a todos los ciudadanos el derecho de reunión y el de formar libremente asociaciones. Pero esta medida se derogó poco después, en 1791, y fue reemplazada por la tristemente famosa Ley Le Chapelier, por la que se prohibían las asociaciones tanto obreras como patronales, pero estableciendo penas de muy distinto rigor según fueran patronos u obreros los infractores. La ley determinaba también que los jornales del obrero se fijaran “de individuo a individuo”, es decir, en forma personal y no grupal.
Las leyes de granos impedían el ingreso desde el exterior de este producto encareciendo y favoreciendo a los terratenientes. Esto repercute en los obreros. Será derogada en 1846 permitiendo la baja de los precios. También influye la tristemente célebre Ley de pobres. Aprobada por el parlamento inglés en 1834. esta suprime todas las formas de ayuda, en dinero y víveres, que las antiguas leyes isabelinas imponían como obligación a las parroquias y que permitían a campesinos, artesanos y obreros domiciliados sin ocupación subsistir sin verse en la necesidad de ingresar en el proletariado industrial. El único socorro que la ley de 1834 acepta es el de las casas de trabajo (Work house), en las cuales todos los que se declaran indigentes son encerrados y deben sufrir formas de trato infrahumanas: pésimas alimentación, condiciones totalmente antihigiénicas, prohibición de recibir visitas sin permiso de la dirección de la Work house, separación de los matrimonios y de madres e hijos, trabajo agotador. Es comprensible que el trabajador prefiera las duras condiciones de la fábrica, que, si bien no le garantizan una mejor situación material, al menos le permiten, terminada la jornada, gozar de un cierto grado de libertad personal. Todo esto es lo que permite a la burguesía obtener la fuerza de trabajo que necesita para impulsar el desarrollo de la industria.

“Largas jornadas y bajos salarios.

Los que tienen que trabajar duro y más tiempo reciben los jornales más bajos, mientras aquellos cuyo trabajo es más atractivo ganan más por regla general, y muchos que no hacen absolutamente nada ganan aún más. Se puede concluir, pues, que aquellos que trabajan más duro y más tiempo reciben los jornales bajos precisamente porque su trabajo es tan largo y tan duro. Los que trabajan demasiado duramente están tan agotados y exhaustos que no desean más que satisfacer sus necesidades físicas; por otra parte, los que trabajan menos tienen tiempo para cultivar sus gustos y desean cosas que sobrepasan sus necesidades puramente materiales. Los que trabajan tan duro y durante tanto tiempo no pueden ser inducidos a pedir jornales más altos porque no les quedan fuerzas ni tiempo ni deseos. Pensamos en un hombre que trabaja catorce horas al día.
No tiene tiempo para bañarse, escribir cartas, cultivar flores, tener invitados o contemplar obras de arte. Para él su vivienda significa comer y dormir. Por otro lado, un hombre que trabaja ocho horas al día tiene mucho más tiempo a su disposición.”
(Panfleto escrito por Ira Stewart, citado por J. Kuczynski, pág. 114).

“La gran fiesta nacional, de William Benbow, 1832, pág, 8-13.

Nosotros somos el pueblo, nuestros intereses están con el pueblo y para realizarlos en forma correcta debemos encargarnos de ellos. El pueblo ha sido convocado para trabajar para sí; presentamos un plan de operativos, no tenemos ni seguridad, ni libertad, ni igualdad, ni tenemos la posibilidad de pensar que la tranquilidad, la alegría, la paz, el placer sean posesiones del pueblo, a menos que nosotros cooperemos para ello; les presentamos un plan, les haremos la guerra, a menos que sigan nuestras indicaciones. Los fundamentos y la necesidad de tener un mes de vacaciones surge de la circunstancia en la cual estamos ubicados. Estamos oprimidos en el sentido más completo de la palabra, hemos sido privados de todo, no tenemos propiedad, riquezas, y nuestro trabajo no nos sirve de nada, desde el momento que lo que producimos va a las manos de los demás. Hemos hablado con los gobernantes una y otra vez acerca de nuestras carencias y miserias; pensamos que ellos eran sabios y buenos, durante años hemos confiado en sus promesas, y nos encontramos hoy en día luego de vivir tantos siglos de tolerancia en la más completa ruina moral y económica. Nuestros señores y patrones no nos han propuesto ningún plan que podamos adoptar; se contradicen aún sobre lo que ellos llaman la fuente de nuestra miseria. Cuando nosotros que somos los productores, semihambrientos, con todo nuestro esfuerzo apenas obtenemos lo indispensable para no morirnos de hambre. Es la primera vez en toda época y paí que la abundancia fue declarada como una causa de la carencia. ¡Mi Dios! ¿Dónde está la abundancia? ¿Abundancia de comida? Pregúntele al trabajador dónde la ha de encontrar; sus rostros enflaquecidos son la mejor respuesta. ¿Abundancia de ropas? La desnudez, el temblor por el frío, el agua, los resfríos, los reumatismos del pueblo, son pruebas de la abundancia de ropa. Nuestros señores y patrones nos dicen que producimos demasiado; muy bien, entonces dejaremos de producir durante un mes y pondremos en práctica la teoría de ellos. Nuestros patrones y señores dicen que el exceso de población es otra causa de nuestra miseria. Lo que quieren decir con esto es que los recursos del país son inadecuados para su población. Debemos probar lo contrario y durante unas vacaciones efectuar un censo de población y una medición de la tierra, y ver mediante el cálculo si es que no se trata de una desigual distribución y una mala administración de la tierra, que hace a nuestros señores y patrones decir que son demasiado para nosotros.”
(Tomado de Cole y Filson, British Working class mouvements. Selected documents. 1789-1895. Mc Millan, Londres, 1967.)

“Una visión de la huelga general de 1842.

Richard Piling, obrero cartista, da su opinión sobre la huelga general de 1842, en el proceso que se le sigue por instigación:
Los trabajadores de Ashton y de los alrededores (ante una nueva reducción de salarios) se indignaron tanto que no sólo se reunieron los que eran cartistas, sino los de todas las opiniones; un local en el que cabrían mil individuos fue llenado hasta la sofocación y no hubo más que una sola voz en la asamblea para declarar que no servía de nada tratar de levantar una suscripción para los otros sino lque era preciso hacer huelga; y la huelga estalló en un minuto de un extremo a otro de la sala; whigs, torys, cartistas, radicales vergonzantes y todos los demás. En una reunión en que hubo 15.000 personas y la población total es solamente de 25.000. (...) Cualquiera que haya sido para otros la causa de la huelga, para mí fue una cuestión de salarios. Y digo que si el señor O´Connor hizo de ella una cuestión del cartismo hizo maravillas para extenderla a través de Inglaterra, Irlanda, Escocia. Pero, para mí esa huelga fue siempre una cuestión de salarios y de la reforma de las diez horas (de trabajo).”
En el mes de abril de 1842 el parlamento rechazó un petitorio organizado por el cartismo·, que contaba con más de tres millones de firmas, referido a salarios, horarios, salubridad y alimentación de la clase obrera. En él se afirmaba: “en todo cuerpo constituyente del Imperio, el capital y la propiedad acumulada habrán de ser colocados en absoluto a los pies del trabajo. “...hasta que la delegación de clase no sea abolida enteramente y hasta que los principios de la unión de los trabajadores no sean instaurados, el trabajador no se hallará en condiciones de beneficiarse con el fruto de su trabajo.” La relación entre las reivindicaciones salariales y la Carta del Pueblo era innegable para la mayoría de los delegados de los oficios y así lo manifestaban en sus declaraciones.
Pero, para muchos obreros, la huelga sólo tenía un contenido sindical. Si bien el movimiento huelguístico fracasó, abrió una tendencia de agitación permanente que permitió a la clase obrera inglesa llevar a cabo una importante serie de conquistas.

La mecanización y las nuevas formas de trabajo vistas por un obrero francés en 1841”

(...) ahora, con la división del trabajo, los nuevos procedimientos y las máquinas, la mayoría de los oficios tienden a volverse puramente mecánicos y los obreros de todas las profesiones serán relegados pronto a la clase de trabajadores especializados (...). Muy pronto no habrá necesidad de trabajadores más que para hace girar las manivelas, llevar cargas y hacer diligencias; es verdad que tendrán instrucción primaria, es decir, su inteligencia será bastante desarrollada para comprender que la sociedad los rechaza como parias. Por la simplificación de los medios de fabricación, el hombre no tiene ya necesidad de su fuerza física ni de su aptitud y no es más necesario que un niño.
(Escrito del tipógrafo Adolphe Boyer, 1841, citado por Dolléans, tomo 1 pág. 10)

Una nueva situación:

El viaje a Londres permitió a los obreros franceses comparar su situación con la de sus compañeros ingleses. Durante la década del 40 las Trade-Unions habían sufrido importantes modificaciones. La finalización de las luchas cartistas, unida a una mejora de la situación económica general y a un nuevo avance del desarrollo capitalista, produjo un aumento considerable del número de afiliados a las Uniones y la estabilización de éstas.
Las nuevas Uniones tienden a reunir exclusivamente a obreros calificados, y dejan de lado la idea, ya tradicional, de la solidaridad obrera. Pero este principio no será adoptado por todas: las dos tendencias antagónicas se mantendrán durante un largo período.
Los delegados franceses pudieron comprobar que el trabajo del obrero inglés era mejor retribuido y que su jornada de trabajo era más corta.
La reunión de los obreros ingleses y franceses tuvo dos consecuencias importantes. Para los franceses la experiencia sirvió como punto de referencia para tomar conciencia de sus propias limitaciones y, al mismo tiempo, de modelo programático para sus reivindicaciones futuras. Para el resto de los obreros europeos sirvió de base para la construcción de la primera herramienta fraternal que habría de actuar por sobre los límites nacionales: la Primera Internacional de Trabajadores, que comienza a funcionar en 1864.





domingo, 23 de mayo de 2010

Revolución francesa.

Realidad de la burguesía.

Habían recibido (los burgueses), en general, una educación que les era más necesaria que a los gentilhombres, de los que unos por nacimiento y por su riqueza obtenían los primeros puestos del Estado sin mérito y sin talento, mientras que otros estaban destinados a languidecer en los empleos subalternos del ejército (...)
Así, en París y en las grandes ciudades, la burguesía era superior en riquezas, en talento y en mérito personal. Tenían en las ciudades de provincia la misma superioridad sobre la nobleza rural, y sentía esa superioridad, aunque en todas partes era humillada.”
Marqués de Bouillé (1739-1800). Memorias sobre la revolución francesa.

El origen de la nobleza.
“Instando a mi amigo cristiano a que me explicase qué es nobleza hereditaria, después de decirme mil cosas que yo no entendí (...) concluyó con estas voces, interrumpidas con otras tantas carcajadas de risa: “nobleza hereditaria es la vanidad que yo fundo en que, ochocientos años antes de mi nacimiento, muriese otro que se llamó como yo, y fue hombre de provecho, aunque yo sea inútil para todo.”
José Cadalso. Cartas marruecas. 1789. Carta XIII.
“Porque sois un gran señor os creéis un gran genio. (...). Nobleza, fortuna, rango, posición, todo eso es lo que os hace ser tan arrogante. Pero ¿qué habéis hecho para merecer esas fortunas? Os tomasteis la molestia de nacer, y nada más. Por lo demás, sois un hombre bastante ordinario. En cuanto a mí, Dios mío, perdido entre la oscura multitud, he tenido que usar de más ciencia y expedientes tan sólo para subsistir de los que se han usado en los último cien años para gobernar a toda España. (...). Me esfuerzo para seguir una carrera honorable y en todas partes me veo rechazado. Aprendo la química, la farmacia, la cirugía, y toda la influencia de un gran señor apenas basta para ponerme en la mano una lanceta de veterinario.”
Beaumarchais. Las bodas de Fígaro. 1874.

Condición del obrero.
El salario de un obrero variaba considerablemente: un albañil ganaba cuarenta sueldos, un carpintero o un ebanista podían llegar hasta cincuenta. No es mucho si tenemos en cuenta que el pan de cuatro libras, indispensable en la dieta del obrero, costaba en tiempo normal entre ocho y nueve sueldos, pero en épocas de crisis podían alcanzar los doce y quince sueldos, e incluso veinte, es decir, la mitad del salario cotidiano de un obrero medio. Por una parte, el pan representaba normalmente el 50 por 100 de los gastos de un obrero, las legumbres y el vino el 16 por ciento, el vestido el 15 por 100, la luz el 1 por 100. Además debía alimentar y alojar a su familia.”
Godechot, J. Los orígenes de la Revolución Francesa.

Los poderes del Rey.
"Es sólo en mi persona donde reside el poder soberano, cuyo carácter propio es el espíritu de consejo, de justicia y de razón; es a mí a quien deben mis cortesanos su existencia y su autoridad; la plenitud de su autoridad que ellos no ejercen más que en mi nombre reside siempre en mí y no puede volverse nunca contra mí; sólo a mí pertenece el poder legislativo sin dependencia y sin división; es por mi autoridad que los oficiales de mi Corte proceden no a la formación, sino al registro, a la publicación y a la ejecución de la ley; el orden público emana de mí, y los derechos y los intereses de la Nación, de los que se suele hacer un cuerpo separado del Monarca, están unidos necesariamente al mío y no descansan más que en mis manos."
Discurso de Luis XV al Parlamento de París el 3 de marzo de 1766.

La desigualdad fiscal.
“Los impuestos señoriales eran los más duros y los más impopulares. El régimen feudal pesaba sobre todas las tierras y llevaba consigo la percepción de derechos (...) Los derechos propiamente señoriales abarcaban los derechos de caza, pesca, palomas, peajes, mercados, trabajos principales al servicio del señor (...) el derecho a que muelan en su molino (...) el señor conservaba la propiedad directa de las tierras que cultivaban los campesinos, por las que pagaban réditos anuales (rentas y censos en dinero y algunas gavillas de mieses) de las cosechas. Este régimen variaba de intensidad según las regiones (...) Para apreciar su nivel hay que tener en cuenta no sólo los propios impuestos, sino también las vejaciones y abusos a los que daba lugar.”
Soboul, A. La Revolución Francesa.

Los Cahiers:
Los Cahiers, palabra de significado equivalente al de programa, fueron elaboradas en las asambleas electorales celebradas para elegir a los representantes del Tercer Estado. Resulta útil la comparación de las aspiraciones de los Cahiers que provienen de medios campesinos y populares y los que provienen de medios burgueses y urbanos.

Ejemplos de los Cuadernos de quejas:
"Aquí el pobre no tiene derecho a encender el fuego en su choza para ponerse al abrigo del frío, si no lo compra bien caro al señor, por una contribución descontada de sus medios de subsistencia y los de su familia. Este derecho inhumano existe en Broues bajo el nombre de derecho de fuego. Allí el agricultor no tiene ni siquiera el derecho de alimentar su ganado con la hierba que crece en su campo; si la toca, se le denuncia y castiga con una multa que lo arruina, y el ejercicio más legítimo de los derechos de su propiedad está subordinado a la voluntad arbitraria del señor, que tiene la pretensión al derecho universal sobre todos los pastos del territorio. Se deben abolir todos los derechos de los señores (...)."

Extracto de “Los Cuadernos de Quejas”.

La consagración de las exenciones y de las distinciones de las que la nobleza disfrutó en todos los tiempos son rasgos que la distinguen, que no podrían ser atacados o destruidos sin trastocar los ordenes. La nobleza no está dispuesta de ninguna manera a despojarse de sus derechos señoriales.
Cuaderno de quejas de la Nobleza de Arout.
Los diputados pedirán la abolición de todos los privilegios de los nobles y de las eclesiásticas. Que todos los impuestos sean pagados por los tres órdenes sin excepción ... Que los miembros del Estado puedan ser admitidos en cualquier empleo civil o militar, ya que el mérito debe ser más importante que el nacimiento.
Cuaderno de quejas del Tercer Estado de Bretaña.

Medidas tomadas por el gobierno revolucionario.
Obra de la Asamblea Nacional Constituyente.

1. Abolición del régimen feudal.
Art. 1. La Asamblea Nacional suprime enteramente el régimen feudal y decreta que los derechos y deberes, tanto feudales como censales,... la servidumbre personal y los que los representan, son abolidos sin indemnización, y todos los demás declarados redimibles, y que el precio y el modo de la redención serán fijados por la Asamblea Nacional
Art. 3. El derecho de caza y coto abierto queda de igual forma abolido...
Art. 4. Todas las justicias señoriales son suprimidas sin ninguna indemnización..
Art. 5. Los diezmos de cualquier tipo y los censos a que dieran lugar bajo cualquier denominación con que sean conocidos y percibidos, incluso por abono, poseídos por los cuerpos regulares y seculares, como sus beneficios, los edificios y todo tipo de manos muertas, incluso de la Orden de Malta y otras órdenes religiosas y militares..., serán abolidos.
Art. 7. La justicia será gratuita (...)
Art. 11. Todos los ciudadanos, sin distinción de nacimiento, podrán ser admitidos a todos los empleos y dignidades eclesiásticas, civiles y militares, y ninguna profesión útil reportará deshonra.
Decreto del 4 de agosto1789de la Asamblea Nacional Francesa.

2. Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano.
"Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea Nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, para que esta declaración, constantemente presente a todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; para que los actos del poder legislativo y los del poder ejecutivo, pudiendo en cada instante ser comparados con el objetivo de toda institución política, sean más respetados; para que las reclamaciones de los ciudadanos, fundadas desde ahora sobre principios simples e indiscutibles, redunden siempre en el mantenimiento de la Constitución y en la felicidad de todos. En consecuencia, la Asamblea Nacional reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del ser Supremo, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano:
Artículo 1. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales no pueden fundarse más que sobre la utilidad común.
Artículo 2. El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.
Artículo 3. El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no emane expresamente de ella.
Artículo 4. La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no dañe a un tercero; por tanto, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que aseguren a los demás miembros de la sociedad el disfrute de estos mismos derechos. Estos límites no pueden ser determinados más que por la ley.
Artículo 6. La ley es la expresión de la voluntad general. (...) Siendo todos los ciudadanos iguales ante sus ojos, son igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según su capacidad, y sin otra distinción que la de sus virtudes y talentos.
Artículo 7. Ningún hombre puede ser acusado, arrestado ni detenido, si no es en los casos determinados por la ley, y según las formas por ella prescritas.
Artículo 9. Todo hombre ha de ser considerado inocente mientras no sea declarado culpable, y si se juzga indispensable el detenerlo, todo rigor que no fuere necesario para asegurarse de su persona será severamente reprimido por la ley,
Artículo 10. Nadie debe ser molestado por sus opiniones, incluso religiosas, con tal de que su manifestación no altere el orden público establecido por la ley.
Artículo 12. La garantía de los Derechos del Hombre y del Ciudadano necesita de una fuerza pública; esta fuerza queda instituida para el bien común y no para utilidad particular de aquellos a quienes está confiada.
Artículo 16. Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene Constitución.
Artículo 17. Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, si no es en los casos en que la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija evidentemente, y bajo la condición de una indemnización justa.
(Asamblea Nacional Constituyente de Francia, 26 de agosto 1789)".

Secularización1 de los bienes de la iglesia.
Creación del asignado2
Libre circulación de mercadería. Supresión de los impuestos al consumo.
Libertad de precios y cultivos.
Supresión de jurandes y maestrías

Constitución de 1791.
Establece una Monarquía constitucional con una Asamblea Legislativa. Se abolieron los títulos, venalidad 3de los altos cargos, supresión de las asociaciones patronales y gremios. Los matrimonios son civiles, el Estado registra nacimientos y defunciones. Descentralización de la administración: se crean 83 departamentos, los ayuntamientos incrementan sus atribuciones, los jueces son nombrados y pagados por el Estado, con lo que se pone fin a las justicias señoriales y a la venta de cargos por el rey.
Constitución civil del clero. Los sacerdotes se consideran funcionarios públicos y han de jurar fidelidad a la Constitución.
Categoría de ciudadanos activos. Son aquellos que tienen derechos políticos. Han de ser mayores de 21 años y pagar una determinada renta. Debajo queda, sin derechos políticos el llamado cuarto estado. La protesta popular por esta decisión desemboca en la Ley Le Chapellier que establece la prohibición de sindicalizar a
los obreros.

Selección de documentos.

UNA CRISIS DEMOGRÁFICA DEL ANTIGUO RÉGIMEN
Sabemos ciertamente que la miseria actual ha producido un número tan grande de pobres que se cuentan tres mil en la ciudad y en sus alrededores. Todas las calles resuenan con sus gritos lamentables. El trigo (...) todos los días se encarece. Los pobres del campo parecen esqueletos desenterrados; el pasto de los lobos es hoy el alimento de los cristianos, porque cuando poseen caballos, asnos y cualquier otro tipo de animales muertos o ahogados se alimentan de esta carne corrompida que les hace morir más que vivir. (...) De verdad, no hay ningún día en que no se encuentren pobres muertos de hambre en sus casas, en las calles o en los campos; nuestro capellán acaba de enterrar uno que ha encontrado en el camino.
Carta de la Superiora de las Carmelitas de Blois a una dama de París,1662

¿QUÉ ES EL TERCER ESTADO?
El plan de este escrito es muy simple. Nos planteamos tres preguntas: ¿Qué es el Estado llano? Todo. ¿Qué ha sido hasta el presente en el orden político? Nada. Qué pide? Llegar a ser algo. ¿Quién osaría decir que el Estado llano no contiene en sí todo lo necesario para formar una nación completa? Es un hombre fuerte y robusto que tiene aún un brazo encadenado. Si se hiciera desaparecer el orden privilegiado, la nación no sería menos sino más. Y ¿qué es el Estado llano? Todo, pero un todo trabado y oprimido. ¿Y qué sería sin el orden privilegiado? Todo, pero un todo libre y floreciente. Nada puede funcionar sin él, todo andaría infinitamente mejor sin los demás. No basta haber mostrado que los privilegiados, lejos de ser útiles a la nación, no pueden sino debilitarla y dañarla. Es menester probar aún que el orden noble no entra en la organización social; que puede ciertamente ser una carga para la nación, pero que no sabría formar una parte de ella... ¿Qué es una nación? Un cuerpo de asociados que viven bajo una ley común y representados por la misma legislatura. ¿No es evidente que la nobleza tiene privilegios, dispensas, incluso derechos separados de los del gran cuerpo de ciudadanos? Por esto mismo sale de la ley común, y por ello sus derechos civiles lo constituyen en pueblo aparte dentro de la gran nación. Verdaderamente es un imperium sin imperio. Respecto a sus derechos políticos, también los ejerce separadamente. Tiene sus representantes que no están encargados en absoluto por procuración de los pueblos. El cuerpo de sus diputados se reúne aparte. Pero aun cuando se reuniera en una misma sala con los diputados de los simples ciudadanos, no es menos verdad que su representación es distinta por esencia y separada. Es ajena a la nación por principio, puesto que su misión no emana del pueblo, y por su objeto, puesto que consiste en defender no el interés general, sino el particular. El Estado llano abarca todo lo que pertenece a la nación y todo lo que no es el Estado llano no puede contemplarse como representante de la nación. ¿Qué es el Estado llano? Todo.
E. J. Sièyes: ¿Qué es el Estado llano? . 1789.

UN FRAGMENTO DE UN CUADERNO DE QUEJAS
Art. 1. Declaramos tener el honor de exponer a Su Majestad que los pueblos bretones, tanto de las ciudades como del campo, son tratados y llevados como esclavos por los nobles y miembros del alto clero. Fuerzan al Tercer Estado a moler y cocer en sus molinos y hornos banales, para ser robados por empleados infames que desperdician nuestro grano y nos roban impunemente. (...) Que nos sea permitido en adelante moler y cocer en los molinos y hornos de los señores (...) que nos gusten más (...), y que no haya ya esclavos en Bretaña sobre este asunto y que cada uno sea libre (...)
Art. 13. Que en en adelante se elegirá a los doce representantes de la comunidad de Pont- L´Abbée de la siguiente manera: cuatro de entre los burgueses, cuatro de entre los más notables artesanos y cuatro de entre los más nobles labradores (...) y que todos los cargos municipales (....) (sean) tanto para los labradores, artesanos como burgueses. Pues es algo indigno e injusto privar a honestos ciudadanos de los cargos municipales de su parroquia, como lo vienen haciendo los burgueses de Pont-L´Abbé desde hace pocos años (...)
Cuaderno de quejas de los labradores de Pont-L´Abbé.

JURAMENTO DEL JUEGO DE PELOTA
Considerando la Asamblea Nacional que se solicitó fijar la constitución del reino, producir la regeneración del orden público y conservar los verdaderos principios de la monarquía, nada puede impedir que prosiga con sus deliberaciones en cualquier lugar en que se vea forzada a establecer y que, por último, en todo sitio en que sus miembros estén reunidos, allí se encuentra la Asamblea Nacional
(...) Decide que todos los miembros de esta Asamblea al momento presten juramento de jamás separarse, y de reunirse en todo sitio en que las circunstancias lo exijan, hasta que las constitución del reino esté establecida y apoyada sobre fundamentos sólidos; y que, al prestarse el dicho juramento, todos los miembros y cada uno de ellos en particular confirmaran por su firma esta resolución inquebrantable.
Juramos jamás separarnos de la Asamblea Nacional y reunirnos allí donde las circunstancias lo exijan, hasta que la constitución del reino esté establecida y apoyada sobre fundamentos sólidos.
Todos los miembros prestan el mismo juramento ante el Presidente. (...) Esta ceremonia termina en aplausos y gritos reiterados y universales de ¡Viva el rey!
Juramento del Juego de la Pelota, Actas de la sesión de 20 de junio de 1789

LUIS XVI RECHAZA LAS DECISIONES DEL TERCER ESTADO
El rey desea que la Antigua distinción de los tres ordenes del estado sea preservada en su totalidad, como algo esencialmente ligado a la constitución de su reino; y que los diputados, libremente elegidos por cada uno de los tres ordenes, formando tres cámaras, deliberando por Orden... sean sólo así considerados como formando el cuerpo de los representantes de la Nación. Como resultado de esto, el rey ha declarado nulas las resoluciones aprobados por el estamento del Tercer Estado el día diecisiete de este mes, así como las que siguieron a estas, por considerarlas ilegales e inconstitucionales...
Declaración enviada por Luis XVI a los representantes del Tercer Estado el 23 de junio de 1789.

LUIS XVI PIDE AYUDA A OTROS MONARCAS ABSOLUTOS
El rey había decidido hacer un último esfuerzo por recuperar su libertad. (...) El rey ha resuelto hacer conocer a Europa el estado en el que se encuentra, y confiando sus penas al Emperador, su buen amigo, no tiene duda de que este tomará las medidas que su generoso corazón le dictará para acudir en socorro del rey y del reino de Francia.
Julio de 1791. Carta de Luis XVI al emperador de Austria, Leopoldo II.

MANIFIESTO DEL DUQUE DE BRUNSWICK
Sus majestades el emperador y el rey de Prusia, habiéndome confiado el mando de sus ejércitos combinados (...), quiero anunciar a los habitantes de este reino los motivos que han determinado las medidas de los dos soberanos y las intenciones que los guían.
(...) Es poner fin a la anarquía en el interior de Francia, detener los ataques dirigidos contra el trono y el altar, restablecer el poder legal, devolver al rey la seguridad y libertad de la que ha sido privado y ponerlo en condiciones de ejercer la legítima autoridad que le corresponde.
Es con estos objetivos que yo, el abajo firmante, comandante en jefe de los dos ejércitos, declaro:
(...) 2º Que (los ejércitos) no pretenden inmiscuirse en absoluto en los asuntos internos de Francia, sino que quieren únicamente liberar al rey, la reina y la familia real de su cautividad, y procurar a su muy cristiana majestad la seguridad necesaria para que pueda realizar sin peligro y sin obstáculos, las convocatorias que desee y trabajar para asegurar la felicidad de sus súbditos...
8° La ciudad de Paris y todos sus habitantes sin distinción serán obligados a someterse sin tardanza al Rey (...) las ya citadas majestades declaran bajo su palabra de honor como emperador y rey, que si el palacio de las Tuillerias es forzado o atacado, que si la mínima violencia se realiza contra el rey la reina y la familia real y que si su seguridad y libertad no son inmediatamente aseguradas; infligirán una venganza ejemplar que nunca se olvidará...
Por estas rezones llamo y exhorto de forma apremiante a que todos los habitantes del reino no presenten oposición a las movimientos de las tropas bajo mi mando, sino que por el contrario les procuren un paso libre y les asistan y ayuden con buena voluntad en lo que las circunstancias requieran.
Dado en el cuartel general en Coblenza, 25 de Julio de 1792. Duque de Brunswick

UNA DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PARA CONSEGUIR LA IGUALDAD
Señores:
Ofrecer a todos los individuos de la especie humana los medios para remediar sus necesidades, asegurar su bienestar, conocer y ejercer sus derechos, entender y cumplir sus deberes; asegurar a cada uno de ellos la facilidad para perfeccionarse en su trabajo, de hacerse capaz para las funciones sociales a las que tenga el derecho de ser llamado, a desarrollar en toda su extensión los talentos que ha recibido de la naturaleza, y de esta manera, establecer entre los ciudadanos una igualdad de hecho, y hacer realidad la igualdad política reconocida por la ley: ese debe ser el principal objetivo de una educación nacional, y, desde este punto de vista, ésta es para el estado una obligación de justicia.
Dirigir la enseñanza de forma que la perfección de las artes aumente la satisfacción de la mayoría de los ciudadanos y el bienestar de los que las cultivan (...), y que los progresos siempre crecientes de las luces abren una fuente inagotable de soluciones para nuestras necesidades, remedios para nuestros males, medios de felicidad individual y de prosperidad social; (...)
Condorcet, matemático y diputado, discurso de 2 de abril de 1792

JUSTIFICACIÓN DE LA VIOLENCIA Y EL TERROR
Como la esencia de la república o de la democracia es la igualdad, el amor a la patria implica, lógicamente, el amor a la igualdad. Ello implica, además, que la primera regla de vuestra conducta política debe consistir en orientar todas vuestras acciones hacia el mantenimiento de la igualdad y el fomento de la virtud...
(...) Por tanto debéis acometer todo lo que puede despertar el amor a la patria, purificar las costumbres, elevar las almas y educar las pasiones del corazón humano
(...) Aquí podríamos poner término al desarrollo de nuestra teoría, si hubiese completa calma para dirigir el barco de la república. Pero la tempestad arrecia y la situación revolucionaria en que nos encontramos nos impone otra tarea. El móvil del Gobierno Popular en tiempos de paz es la virtud. Pero en tiempos revolucionarios este móvil es, simultáneamente, la virtud y el terror: la virtud sin la cual el terror sería funesto, el terror sin el cual la virtud sería impotente. El terror no es sino la justicia rigurosa, raída e inflexible, es, pues, una expresión de la virtud; no es tanto un principio particular, cuanto el resultado del principio general de la democracia aplicado a las necesidades más apremiantes de la patria...
(...) El Gobierno de la Revolución es el despotismo de la libertad en la lucha contra la tiranía.
7 de febrero de 1794, discurso de Robespierre




Francia antes de la revolución.

jueves, 13 de mayo de 2010

Sobre primera prueba parcial

Estimado alumnos: la primera prueba parcial constará de 6 preguntas para elegir 5. Será sin texto. Buena suerte y cualquier duda no duden en consultar por este medio.

sábado, 8 de mayo de 2010

Adam Smith

Liberalismo económico.
Investigaciones sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones.
Se comenzó a redactar en 1767, cuando su autor Adam Smith regresó de Europa, lo que significa que para entonces ya había podido contactar con fisiócratas y enciclopedistas. Se publicó en 1776 un año antes de ser nombrado comisario de aduanas en ella logra sintetizar el pensamiento económico de toda una época. Por eso es considerado el padre de la Economía política. Esta obra representa el intento por diferenciar la economía política de la ciencia política, la ética y la jurisprudencia. Un elemento fundamental para esta diferenciación fue la crítica al mercantilismo, corriente heterogénea que venía desarrollando nociones económicas desde el siglo XV, más vinculada a los imperios coloniales que a la naciente revolución industrial.
La obrar está dividida en cinco libros. La obra centra su análisis en el valor, concepto bastante definido por Smith: valor de uso, derivado de la utilidad del objeto y valor de cambio, que es la capacidad del objeto para ser intercambiado por otros bienes. Pero el factor principal que determina el valor de cambio es el trabajo que el objeto lleva incorporado. Todo ello da lugar a un precio natural, que puede estar por debajo o por encima del mercado, pero solo de forma pasajero. Aunque esta parte de la teoría de Smith es la que habla concretamente del texto expuesto a comentario, no se comprende sin entender la teoría completa. Las cosas que por lo general tiene un gran valor de cambio, suelen ser poco útiles, y viceversa.
Introducción y Plan de la Obra El trabajo anual de cada nación es el fondo del que se deriva todo el suministro de cosas necesarias y convenientes para la vida que la nación consume anualmente, y que consisten siempre en el producto inmediato de ese trabajo, o en lo que se compra con dicho producto a otras naciones. En consecuencia, la nación estará mejor o peor provista de todo lo necesario y cómodo que es capaz de conseguir según la proporción mayor o menor que ese producto, o lo que con él se compra, guarde con respecto al número de personas que lo consumen. En toda nación, esa proporción depende de dos circunstancias distintas; primero, de la habilidad, destreza y juicio con que habitualmente se realiza el trabajo; y segundo, de la proporción entre el número de los que están empleados en un trabajo útil y los que no lo están. Sean cuales fueren el suelo, clima o extensión territorial de cualquier nación en particular, la abundancia o escasez de su abastecimiento anual siempre depende, en cada caso particular, de esas dos circunstancias. Además, la abundancia o escasez de ese abastecimiento parece depender más de la primera circunstancia que de la segunda. Entre las naciones salvajes de cazadores y pescadores, toda persona capaz de trabajar está ocupada en un trabajo más o menos útil, y procura conseguir, en la medida de sus posibilidades, las cosas necesarias y convenientes de la vida para sí misma o para aquellos miembros de su familia o tribu que son demasiado viejos, o demasiado jóvenes o demasiado débiles para ir a cazar o a pescar. Sin embargo, esas naciones son tan miserablemente pobres que por pura necesidad se ven obligadas, o creen que están obligadas a veces a matar y a veces a abandonar a sus niños, sus ancianos o a los que padecen enfermedades prolongadas, para que perezcan de hambre o sean devorados por animales salvajes. Por el contrario, en las naciones civilizadas y prósperas, numerosas personas no trabajan en absoluto y muchas consumen la producción de diez veces y frecuentemente cien veces más trabajo que la mayoría de los ocupados; y sin embargo, la producción del trabajo total de la sociedad es tan grande que todos están a menudo provistos con abundancia, y un trabajador, incluso de la clase más baja y pobre, si es frugal y laborioso, puede disfrutar de una cantidad de cosas necesarias y cómodas para la vida mucho mayor de la que pueda conseguir cualquier salvaje. Las causas de este progreso en la capacidad productiva del trabajo y la forma en que su producto se distribuye naturalmente entre las distintas clases y condiciones del hombre en la sociedad, son el objeto del Libro Primero de esta investigación. Sea cual fuere el estado de la habilidad, la destreza y el juicio con que el trabajo es aplicado en cualquier nación, la abundancia o escasez de su producto anual debe depender, mientras perdure ese estado, de la proporción entre el número de los que están anualmente ocupados en un trabajo útil y los que no lo están. El número de trabajadores útiles y productivos, como se verá más adelante, está en todas partes en proporción a la cantidad de capital destinada a darles ocupación, y a la forma particular en que dicha cantidad se emplea. Según él la riqueza de las naciones depende del grado de productividad y la cantidad. El examen de la primera causa de la riqueza estudia la división del trabajo, señalando que esta misma está determinada por la extensión del mercado. El Libro Segundo, así, trata de la naturaleza del capital, definido como una masa monetaria disponible gracias al ahorro, de la manera en que gradualmente se acumula, y de las cantidades diferentes de trabajo que pone en movimiento según las distintas formas en que es empleado. Las naciones aceptablemente avanzadas en lo que se refiere a habilidad, destreza y juicio en la aplicación del trabajo han seguido planes muy distintos para conducirlo o dirigirlo, y no todos esos planes han sido igualmente favorables para el incremento de su producción.
La política de algunas naciones ha estimulado extraordinariamente el trabajo en el campo; la de otras, el trabajo en las ciudades. Casi ninguna nación ha tratado de forma equitativa e imparcial a todas las actividades. Desde la caída del Imperio Romano, la política de Europa ha sido más favorable a las artes, las manufacturas y el comercio, actividades de las ciudades, que a la agricultura, el quehacer del campo. Las circunstancias que parecen haber introducido y fomentado esa política son explicadas en el Libro Tercero. Esos planes diferentes fueron probablemente establecidos debido a intereses y prejuicios privados de algunos estamentos particulares, sin consideración o previsión alguna de sus consecuencias sobre el bienestar general de la sociedad; sin embargo, han dado lugar a teorías muy distintas de economía política, algunas de las cuales magnifican la importancia de las actividades llevadas a cabo en las ciudades y otras la de las llevadas a cabo en el campo. Dichas teorías han ejercido una considerable influencia, no sólo sobre las opiniones de las personas ilustradas sino también sobre la conducta pública de los príncipes y estados soberanos. He procurado, en el Libro Cuarto, explicar esas teorías de la forma más completa y precisa, y también los efectos más importantes que han producido en diferentes épocas y naciones.
El objeto de los primeros cuatro libros de esta obra es explicar en qué ha consistido la renta del conjunto de la población, o cuál ha sido la naturaleza de los fondos que en naciones y tiempos diferentes, han provisto su consumo anual. El Libro Quinto y último aborda la renta del soberano o del estado. En este libro intento mostrar, en primer término, cuáles son los gastos necesarios del estado, cuáles de estos gastos deben ser sufragados por el conjunto de la sociedad y cuáles sólo por una parte específica o por unos miembros particulares de la misma; en segundo término, cuáles son los diversos métodos mediante los cuales se puede lograr que toda la sociedad contribuya a afrontar los pagos que corresponden a la sociedad en su conjunto, y cuáles son las ventajas e inconvenientes principales de cada uno de esos métodos; y, en tercer y último término, cuáles son las razones y causas que han inducido a casi todos los estados modernos a hipotecar una fracción de sus ingresos, o a contraer deudas, y cuáles han sido los efectos de tales deudas sobre la riqueza real, que es el producto anual de la tierra y el trabajo de la sociedad.
Su estudio sobre la forma de recaudar los ingresos públicos ha constituido el punto de partida de toda la teoría liberal sobre tributación.
Al preferir dedicarse a la actividad nacional más que a la extranjera, él solo persigue su propia seguridad; y al orientar esa actividad de manera de producir un máximo beneficio él solo busca su propio beneficio, pero en este caso, como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no entraba en sus propósitos.
No esperamos nuestra cena de la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero, sino del cuidado que pongan en sus propios intereses. No apelamos a su humanidad sino a su egoísmo y nunca les hablamos de nuestras necesidades sino de sus beneficios.
Adam Smith
“Adam Smith (1723-1790) cree en el progreso económico constante y estima que la verdadera riqueza es el trabajo nacional. Ensalza los beneficios de la concurrencia y del ahorro y se alza contra las reglamentaciones...
...asigna al Estado funciones precisas: facilitar la producción, hacer reinar el orden, hacer respetar la justicia, proteger la propiedad.”
J. Touchard “Historia de las ideas políticas”
“En su “Ensayo acerca de la riqueza de las naciones” (1776), Adam Smith habla de un orden natural que se da en todos los lugares en los que se deja libre campo a la naturaleza, orden que es el mejor. El hombre tiende mejorar su suerte y está perfectamente capacitado para discernir cuál es su interés personal: debemos, pues, dejarle libre. El Estado sólo debe intervenir cuando los individuos no son capaces de crear las instituciones útiles a la sociedad. Este mundo es una vasta república de productores y consumidores, unos dependientes de otros, y la paz debe surgir de la conciencia de esta dependencia.
Por otra parte, el análisis que Smith hizo del valor le convierte también en el precursor de los socialistas y de los comunistas. La medida real del valor de las mercancías es el trabajo, y él es el que establece el precio. Al principio, todo este precio pertenecía al obrero; pero cuando un individuo ha amasado un capital (tierra, materia prima, utensilios) y lo hace actuar por medio del obrero, el capitalista se queda con una parte del precio, y el resto o salario se lo entrega al obrero. Como cada uno de los dos quiere obtener la mayor parte posible del precio, la estipulación del salario es el resultado de una discusión entre capitalista y el obrero, discusión que conduce a la lucha de las clases rivales. “Los patronos forman, siempre en todas partes, una especie de liga tácita pero constante y uniforme para impedir que los salarios suban.” Smith se muestra frío con quienes no producen y “el soberano... y todos los ministros de la Justicia y todos los militares... son obreros que no producen... Los sacerdotes, los abogados, los médicos, son intelectuales,,, pueden ser clasificados en la misma clase” Se expresa severamente contra los mercaderes cuyo interés es contrario al interés social. Todas estas ideas han inspirados a Carlos Marx.

Roland Mousnier.
“El siglo XVIII. Historia general de las civilizaciones”